Fin de semana de viaje por España
Jueves por la mañana en Madrid. Me levanto. Camino un poco y noto que la señora de la limpieza ha hecho un excelente trabajo como acostumbra ayer por la tarde. Pongo las noticias en la tele y me dispongo a empezar el día. Mientras me ducho me pregunto cómo voy a rematar todos los pendientes de la semana antes hacer un viaje por España a Barcelona para estar en el Festival Sonar. Me preparo un desayuno sencillo y me siento en la cocina a ver un poco de noticias. No pasa día sin que se vea un nuevo problema de estandarización para la Comunidad Europea. Me lavo los dientes y me siento frente al ordenador. Veo mi correo electrónico y encuentro uno de Anne, donde me dice que no podrá realizar el viaje a España como tenía previsto ya que su madre se enfermó repentinamente. Le respondo que no hay problema, que evalúe la situación y me diga cuando podría venir ya que estamos avanzados en el proyecto con respecto a lo que habíamos pronosticado. Un pendiente menos que atender hoy. Ahora que lo pienso no conozco en persona ni a la mitad de los integrantes del proyecto de redes y conectividad por el que realice el viaje a España. Tan solo me reuní con Dwight cuando vino desde Londres y con Maartje que estuvo por aquí cuando vino de veraneo. Me preparo para reencontrarme con el transporte público, ya que mi coche está en el taller. Me subo (¿o debería decir bajo?) al Metro y nada ha cambiado…congestionado pero ordenado tal como los primeros días después de mi llegada antes de tener el coche asignado por el proyecto. La estación donde me bajo está un poco lejos del taller, pero no tengo mucho apuro así que decido caminar. Caminar por esta ciudad si da gusto…no ves basura, nadie te grita tratando de venderte algo. Llego al taller y mi coche está listo. Parto raudo hacia la oficina del proyecto para pasar una mañana de análisis y consolidación antes de pasar a la siguiente fase. Todo avanza sin novedad en la oficina y me retiro a almorzar. Entro a un sitio que me recomendaron. Pido unas “Patatas morcillotas” y de plato de fondo una “Lubina a la parrilla”. Aun no me acostumbro a pagar más de $20 por una comida, pero mi nuevo sueldo puede aguantar estos gastos. Me retiro ni bien termino para llegar a casa antes que sea hora punta. Llego y llamo para confirmar mi reserva de hotel en Barcelona sin problemas. Meto ropa como para un fin de semana largo en un maletín. Todo listo. Me voy de viaje por España. Ya perdí la cuenta de a cuantos conciertos he asistido desde que llegué hace casi un año. Hay semanas en las que he llegado a ir hasta a 3. No puedo creer que haya ido a ver hasta a Oasis que nunca han sido santos de mi devoción. Pero pasar de la hambruna musical poder ver en una sola semana a Garbage, The Tears y Basement Jaxx es demasiado tentador para perdérselo. Ir al Sonar es la culminación de una seguidilla hermosa de conciertos…por fin podré ver a Kraftwerk y a Gary Numan…Y EN UN SOLO DIA. La autopista es casi perfecta…viajar por España es de lujo; puedes ponerle mas de 100 al coche y como si nada. Llego a BCN en 4 horas y media directo al hotel. Me registro y me cambio veloz para partir al Sonar. Me he tenido que despedir de un cuarto de mi sueldo del mes pero tengo los asientos más caros de la casa. El concierto fue apoteósico…felizmente dejé el arma en casa porque sino me suicido saliendo para morir en pleno éxtasis. Para cerrar bien la noche he conocido unos colegas en el concierto que han sugerido ir de bares y tapas. Los bares están llenos de gente que concurre al festival y se vive un ambiente increíble. Increíble es también la variedad de tapas que he comido o visto pasar durante la noche…debo conceder que a pesar que no me gusta comer mientras bebo, las tapas van perfectas con la bebida.
05/10/2007 21:03
